De la conjuntivitis común a la queratitis severa
Muchas de las infecciones oculares inician en los párpados, donde condiciones como la blefaritis facilitan la proliferación de microorganismos. Si el proceso avanza, puede derivar en una queratitis, una inflamación corneal que pone en riesgo la transparencia del ojo. Es común que estos cuadros se confundan con síntomas de ojo seco crónico o la irritación causada por un pterigión, por lo que la evaluación por un experto en CDMX es indispensable. Además, procesos inflamatorios internos como la uveítis pueden simular una infección externa, exigiendo estudios especializados para evitar daños permanentes en la visión.